lunes, 29 de marzo de 2010

Les contaré una historia:

Había una niña que cuando era pequeña quería ser maestra en la mañana, estilista en el mediodía, doctora en la tarde y "avionista" (o sea piloto de avión) en la noche porque ella deseaba volar y viajar por el mundo.

Durante otro tiempo ella quería ser arqueóloga y quería ir a explorar las selvas y encontrar grandes huesos de dinosaurios.

En otros tiempos ella soñaba con ser actriz de telenovelas, pero después quiso algo mayor, ir a Hollywood y todo el glamour, las alfombras rojas, todas la estrellas, pero a veces ella era demasiado tímida.

Cuando ella creció, supo que todos los sueños no son tan fáciles de lograr y que las cosas que ves en T.V. no son reales o tal vez lo son, pero no siempre están a tu alcance.

Ella ya no sabe que quiere hacer con su vida y no se presiona, aunque tendría que hacerlo, pero que más da, es su vida ¿no?

A veces sueñas una vida de película y piensas que serás millonario y tendrás una mansión en Beverly Hills, con un BMW, un porsche, un ferrari, un audi, y una estrella de cine como esposo, pero al final vives una vida normal, con hijos y un esposo normal, eres feliz, pero igual no lo imaginaste.

Pero sigues viviendo con esa esperanza de ser feliz, eso es lo único que esperas. Y esa esperanza, ese aliento, esos sueños, es lo que hace que el mundo prospere, que se sienta mejor, aunque no lo logres, sabes que lo intentaste y que eres feliz.

1 Runas(?):

Melissa dijo...

Me gusta :3 Creo que todos pasamos por esa etapa que no sabemos que rayos queremos hacer o ser en la vida.